Especialista en Cirugía de Hombro y Codo
Médico especialista en Ortopedia y Traumatología dedicado al diagnóstico y tratamiento de las patologías del hombro y codo del adulto.
Fractura de clavícula
La fractura de clavícula es una lesión frecuente que habitualmente se produce después de una caída sobre el hombro, un traumatismo directo o durante la práctica deportiva.
La mayoría ocurre en el tercio medio de la clavícula, aunque también pueden existir fracturas del extremo lateral, cercano al hombro, y con menor frecuencia del extremo medial.
Muchas fracturas pueden tratarse sin cirugía. En otras, el grado de desplazamiento, el tipo de fractura, las características del paciente y sus necesidades funcionales pueden hacer recomendable una reducción y osteosíntesis.
¿Cuáles son los síntomas de una fractura de clavícula?
Habitualmente aparece dolor inmediatamente después del traumatismo, acompañado de dificultad para mover el brazo.
Puede observarse inflamación, hematoma, una prominencia o deformidad sobre la clavícula y dolor al intentar elevar el hombro.
En las fracturas desplazadas, los fragmentos pueden modificar el contorno normal de la clavícula y producir una deformidad visible debajo de la piel.
¿Cómo se diagnostica una fractura de clavícula?
El diagnóstico se realiza mediante el examen físico y radiografías, que permiten determinar la localización de la fractura, el desplazamiento y sus características.
En determinadas fracturas, especialmente cuando existe un patrón más complejo o compromiso de alguno de los extremos de la clavícula, puede ser necesario solicitar una tomografía computada.
¿Todas las fracturas de clavícula necesitan cirugía?
No. Muchas fracturas de clavícula consolidan adecuadamente sin necesidad de una cirugía.
Las fracturas con poco desplazamiento suelen tratarse con un cabestrillo durante las primeras semanas, control del dolor y recuperación progresiva de la movilidad.
Sin embargo, no todas las fracturas son iguales. Para decidir el tratamiento es necesario analizar la localización, el grado de desplazamiento y acortamiento, la cantidad de fragmentos, el estado de la piel y las características y necesidades funcionales de cada paciente.
Mi fractura de clavícula está desplazada: ¿tengo que operarme?
Que una fractura esté desplazada no significa automáticamente que necesite cirugía.
En las fracturas desplazadas del tercio medio existen dos alternativas posibles: el tratamiento no quirúrgico y la reducción y fijación mediante cirugía.
La cirugía puede disminuir el riesgo de que la fractura no consolide y permite restablecer de manera más predecible la anatomía de la clavícula. También puede ofrecer determinadas ventajas durante las primeras etapas de la recuperación.
Sin embargo, la decisión debe individualizarse. El grado de desplazamiento y acortamiento, la conminución, la edad, el nivel de actividad, la profesión, la práctica deportiva y las expectativas del paciente son algunos de los factores que deben considerarse.
Por este motivo, la indicación quirúrgica no debería establecerse solamente observando una radiografía o midiendo un único parámetro.
¿Cuándo puede estar indicada una cirugía?
La cirugía puede considerarse especialmente cuando existe un desplazamiento importante de los fragmentos, determinadas fracturas conminutas o inestables, compromiso de la piel, una fractura expuesta o situaciones en las que las características de la lesión aumentan el riesgo de una evolución desfavorable.
También deben tenerse en cuenta las necesidades funcionales del paciente. Una persona joven con elevada demanda física o deportiva puede plantear problemas diferentes a los de un paciente con menores requerimientos funcionales.
La decisión final surge de analizar conjuntamente la fractura y las características de cada paciente.
¿Cómo se opera una fractura de clavícula?
Cuando está indicada una cirugía, una de las técnicas más utilizadas consiste en realizar una reducción y osteosíntesis con placa y tornillos.
Durante el procedimiento se reposicionan los fragmentos de la clavícula y se estabilizan con un implante para mantener la reducción mientras se produce la consolidación del hueso.
La configuración de la placa y la técnica utilizada dependen del patrón y la localización de la fractura.
¿Qué pasa si decido no operarme?
Muchas fracturas tratadas sin cirugía evolucionan satisfactoriamente y consolidan.
En las fracturas desplazadas existe, sin embargo, un mayor riesgo de que el hueso no consolide —lo que se denomina pseudoartrosis— o de que consolide manteniendo cierto grado de deformidad o acortamiento.
Esto no significa que todos los pacientes que presentan desplazamiento vayan a tener un mal resultado. El riesgo depende de las características de la fractura y del paciente y debe analizarse individualmente.
¿Qué es una pseudoartrosis de clavícula?
Se denomina pseudoartrosis a una fractura que no logra consolidar adecuadamente después del período esperado.
Puede manifestarse con dolor persistente, movilidad en el sitio de la fractura o dificultad para recuperar determinadas actividades.
No todas las imágenes radiográficas tienen la misma importancia clínica. Cuando existe sospecha de pseudoartrosis es necesario evaluar conjuntamente los síntomas, el examen físico y los estudios por imágenes.
En pacientes sintomáticos puede ser necesario considerar una cirugía para conseguir la consolidación.
¿Cuánto tarda en consolidar una fractura de clavícula?
La consolidación es un proceso progresivo que requiere varias semanas y puede variar según el tipo de fractura, la edad, el tratamiento realizado y las características biológicas de cada paciente.
Durante ese período se realizan controles clínicos y radiográficos para evaluar la evolución.
La recuperación funcional y el retorno completo a determinadas actividades pueden requerir varios meses, incluso cuando la evolución de la fractura es adecuada.
¿Cuándo puedo volver a trabajar o manejar?
Depende del tipo de fractura, del tratamiento realizado y de las exigencias de cada actividad.
Los trabajos administrativos o de baja demanda física pueden retomarse antes que aquellos que requieren levantar peso, trabajar por encima de la cabeza o realizar esfuerzos con el miembro afectado.
Para volver a manejar es necesario haber recuperado un control suficiente y seguro del brazo y no depender del cabestrillo.
Por este motivo, los tiempos se determinan individualmente durante los controles.
¿Cuándo puedo volver a hacer deporte?
El retorno al deporte depende de la consolidación de la fractura, la recuperación de la movilidad y de la fuerza, y del tipo de actividad deportiva.
Los deportes de contacto o aquellos con riesgo de caída requieren especial precaución porque un nuevo traumatismo antes de una consolidación adecuada puede provocar un nuevo desplazamiento o una refractura.
En deportistas, la planificación del retorno debe considerar tanto la consolidación como las demandas específicas del deporte.
Si me colocan una placa, ¿hay que retirarla después?
No necesariamente.
La placa puede permanecer colocada de manera permanente si no produce molestias.
En algunos pacientes, debido a que la clavícula se encuentra inmediatamente debajo de la piel, el implante puede resultar palpable o generar molestias con determinadas prendas, mochilas o actividades.
Si la fractura se encuentra completamente consolidada y el material produce síntomas, puede evaluarse su retiro. La placa no debería retirarse de manera rutinaria solamente por estar presente.
¿Queda una deformidad si la fractura se trata sin cirugía?
En una fractura desplazada puede persistir una prominencia o cambio en el contorno de la clavícula después de la consolidación.
La presencia de una deformidad visible no significa necesariamente que el hombro vaya a funcionar mal.
Por este motivo, nuevamente, el resultado no debe evaluarse únicamente por el aspecto de la radiografía o de la clavícula, sino también por el dolor, la movilidad, la fuerza y la función del paciente.
¿Cuándo conviene consultar a un especialista?
Es conveniente realizar una evaluación especializada cuando existe una fractura desplazada, una deformidad importante, compromiso de la piel, dudas sobre la necesidad de cirugía, dolor persistente o dificultades en la evolución de una fractura previamente tratada.
También puede ser útil una evaluación cuando el paciente tiene elevadas demandas deportivas o laborales y necesita definir la alternativa de tratamiento y los tiempos de recuperación más adecuados para su situación.
Dr. Juan Pablo Simone
Especialista en Cirugía de Hombro y Codo del Adulto